Rosi Gutiérrez Vamos por la segunda parte que lo prometido es deuda. Si quitamos a Dios, con mayúsculas, de nuestra vida, creas un vacío que necesita ser rellenado con algo, física pura, generalmente otros ‘diosecillos’. Claro que el vacío es tan enorme que no resulta nada fácil, yo diría que imposible. Este Dios-Amor no tiene realmente sustituto. Pero algunos lo intentan. Llámense votos, prestigio, dinero, poder, fama.

Por quitar hasta se quitan los ‘cristos’ de los crucifijos, obviando que lo que hace redentora la Cruz es precisamente Él, es decir que la cruz adquiere su plenitud y su gloria porque es la mayor muestra de un Amor sin límites, de la entrega total de Dios. En mi propia vida he experimentado, sin revelaciones ni imaginaciones, sino en situaciones muy concretas, que la cruz sola mata, sólo si descubres, si ves a Cristo en ella, te salva, te trasmite vida, porque Cristo es Vida.

Tal vez por eso la tradición popular, que nace de la sabiduría popular, llama a la Fiesta de la Exaltación de la Cruz, que acabamos de celebrar, “El Cristo”, porque la gente sencilla ‘sabe’ qué, o mejor, quién es el importante.

Nada, ni nadie es más importante que la Vida, no se puede sustituir. Por eso no entiendo que algunos se empeñen en buscar sustitutos para acabar con una vida. “Interrupción del embarazo” le dicen a abortar. Si no me resultara tan horroroso me echaría a reír. Ahora sí, ahora no, otra vez no, lo retomo donde lo dejé….y así hasta que me canse. ¡Señor! Qué manera de engañar o autoengañarnos. No se interrumpe, se elimina una vida humana que no se volverá a repetir, y eso para mi está por encima de creencias religiosas y normas éticas o morales. Porque entonces, como me dice una amiga, si es una cuestión moral, ¿por qué lo regula el gobierno? Allá cada uno, ¿no? Al menos seamos coherentes y valientes y llamemos a las cosas por su nombre. Todos los que están a favor del aborto, qué casualidad (ironía), están vivos.

Si negamos el derecho a vivir o existir, por dar un margen, negamos todo el resto de los derechos. Se dice pronto que luego esos mismos se pongan estupendos reclamando todos los derechos habidos y por haber y los de los animales incluidos. Ojo, yo también estoy en contra del maltrato de los animales, pero primero los bebés humanos. Y por supuesto a mi, como mujer, que no me digan que para no ser “una fábrica de bebes” prefieren ser una “fábrica de deshechos biológicos”, porque ahí es donde acaban esos niños, fetos o embriones humanos en definitiva, que son abortados. A mi que no me insulten, y a mi inteligencia y sentido común tampoco.

Así que seré consecuente con mis creencias y mi sentir, y como me niego a vender mi heredad por un plato de lentejas- algunos lo hacen por un supuesto puñado de votos-buscaré sustituto para mi voto de ciudadana viva y con derechos.

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